Nos hallamos, sin ninguna clase de duda, frente a uno de los grandes estudiosos de la actualidad, que dispone de un extraordinario pasado, que en su producción, trata, del carácter de las razas universales, puesto que este Artífice, se halla integrado y entregado de lleno, a este "Arte-Investigación", que le sitúa y le alza, a las más altas cotas de valoración pictórica, puesto que con este trabajo, demuestra una y otra vez, el grado de preparación que posee y, su infatigable búsqueda, por los distintos países del Planeta, en los que encuentra los modelos buscados tan insistentemente, para ser plasmados en unos lienzos de molde único, laborados con la exquisitez de los más puros contrastes de las culturas divergentes, que nos las hace llegar, plenas de una belleza natural, que va más allá de los valores artesanos. Daniel, como excelente creador plástico, parte de sensaciones, que se anteponen a su propia personalidad, dejando muy sentado, que a más de sus primeras intenciones, lo que pretende, es la creación de la belleza de la vida, que sabe trasladar sin ciencia oculta, al espectador, con el panteísmo de una gran riqueza descriptiva, apoyándola con cromatismo totalmente natural y real, puesto al servicio de la escena y del o, la modelo, que posee el don de la analítica, adyacente a un fino y fiel dibujo, al que le da, una atracción explícita vital, que huye de las espectacularidades. En cada retrato, admiramos tal mirada, que nos embarga la emoción. Vemos también, unos ojos tan explícitos y sensuales, que nos hablan de transparencia infinita. El diorama de claridad de la luz, es envidiable y, sus trabajos, una denuncia a un mundo introspectivo, repleto de reminiscencias sugestivas, que hacen del Artista, un genio. En realidad, si cogemos todo ello y lo mezclamos en un coctelera, agitándola con decisión, obtendremos un sorbo, del triunfo del talento. Una bocanada del dibujo. Una buchada del color y, un cantazo de la experiencia de Daniel Fenoy, que es un pájaro del paraíso, libre y evocador. Del árbol donde anida, sale un Arte, de purísimos encuentros, que a más de conllevar un valor emocional, expresa, un sentido profundo del contenido de una vida, que se somete a la verdad.